¿Te sorprendería saber que
Nokia, un grande en la producción en la tecnología de los dispositivos móviles, antes se dedicaba a la fábrica de pulpa de madera para la producción de papel en el sur de Finlandia?
La empresa vió la luz en el año 1865 en Finlandia cuando ésta era parte del imperio Ruso. Fue creada por
Fredrik Idestam y la companía que bautizó como Nokia, tuvo un gran despunte debido a la ola industrializadora imperante en toda Europa, misma que elevó el consumo de papel y cartón. Alrededor de la fábrica se establecieron asentamientos humanos, y a esa comunidad también se le denominaría Nokia.
En 1898, una fábrica finlandesa de caucho empezó a manufacturar zapatos. Esta empresa se convirtió en vecina de Nokia cuando dos de los ejecutivos de la industria del caucho decidieron establecerse cerca de la fábrica de cartón por considerar que la disponibilidad de energía hidroeléctrica en la zona era muy amplia. Hacia la década de 1920, los fabricantes de caucho empezaron a utilizar el nombre Nokia como marca. Además de fabricar calzado y llantas, la compañía comenzó a producir también partes industriales derivadas del caucho, gabardinas, alfombras, pelotas y juguetes.
Mientras tanto, hacia 1912 una compañía de cables se estableció en el centro de Helsinki. Los cables eran demandados ante la creciente necesidad del envío de transmisiones con el desarrollo de las redes telegráficas y telefónicas. Con unos cuantos empleados, la empresa creció rápidamente y tras la Segunda Guerra Mundial, comenzó a exportar al mercado soviético, en tanto las ventas a las naciones occidentales experimentaron un despunte en los sesenta.
Esta empresa fue adquirida en su mayor parte en 1922 por los productores de caucho y la propiedad de los tres consorcios empezó a girar en torno a una sola administración.
Pero fue en el año 1960 cuando la empresa Nokia entro al ramo de las telecomunicaciones con la creación del departamento de electrónica de la compañía de cables. La incursión en el sector de las radio-transmisione fue muy afortunada para la empresa, porque en ese tiempo la tecnología de los semiconductores estaba saliendo de los laboratorios para aplicarse a la industria en el mundo real.
Hacia 1967 fue introducido el sistema de modulación de códigos por pulsos, el cual incrementó sustancialmente la capacidad de los cables telefónicos. Dos años después,
el Grupo Nokia se convirtió en la primera empresa en introducir el sistema de pulsos y se colocó a la vanguardia de sus competidores.
En los años 70, con el desarrollo de las transmisiones por microondas, Nokia exportó equipos de transmisión a Suecia, la Unión Soviética y más tarde al resto del mundo. Ya en aquella época los radio-teléfonos (precursores de la telefonía celular) eran una realidad. Creados en 1963, fueron utilizados, en sus orígenes, por el ejército y otras autoridades, así como para proporcionar servicios de emergencia.
Una de las innovaciones tecnológicas más importantes ha sido la digitalización de los servicios de telecomunicaciones. Hacia los setenta, la mayor parte de la telefonía era electromecánica, con conmutadores analógicos y no existía un consenso en torno al empleo de la tecnología digital. Fue aquí donde el Grupo Nokia corrió el riesgo de incursionar en el terreno de la digitalización y creó el sistema DX 200, que se convirtió en la plataforma de los conmutadores y que a la fecha sigue siendo la base de la telefonía fija y móvil del consorcio finlandés.
En la creación del
DX 200, el
Grupo Nokia decidió emplear el lenguaje de computación a alto nivel y microprocesadores Intel, innovaciones que probaron ser decisivas en el objetivo central de la iniciativa, que era el desarrollo modular.
En los setenta, las autoridades finlandesas en materia de telecomunicaciones, habían aprobado una legislación, similar a la implantada en Suecia, para establecer la telefonía móvil en los automóviles, la cual estaría conectada a la red pública. En los siguientes meses, los demás países nórdicos desarrollaron iniciativas similares, sobre todo al reconocer que los sistemas de telecomunicaciones de cada uno de esos países no estaba conectado con los de los demás. No existía el roaming, como se le conoce hoy en día, y entonces se llegó a la conclusión de que sería necesario desarrollar una red común con estándares afines. Así, en 1981 nació el servicio nórdico de telefonía móvil que utilizó 450 Mhz y que fue el primero en el mundo en establecer la telefonía celular entre diversos países, además de que fue muy exitoso. En el transcurso de esa década, otros países europeos y del resto del mundo siguieron los pasos de los nórdicos, a la vez que Nokia ya estaba abasteciendo de teléfonos celulares con otros estándares a Alemania, Francia, Italia y el Reino Unido.
En 1982, Grupo Nokia produjo el primer sistema de telefonía celular móvil, denominado Senator. La demanda por éste producto creció y fue necesario crear conmutadores, equipos de transmisiones y estaciones de base para garantizar sus operaciones. Las especificaciones de los nuevos estándares fueron publicitadas y licitadas en una apertura a la competencia internacional.
En 1984 fue introducido al mercado el Mobira Talkman, que fue el primer teléfono transportable. Tuvo una notable demanda en los mercados nórdicos y ello llevó a Nokia a tener nuevos clientes, incluyendo los estadunidenses y los británicos. La necesidad de contar con teléfonos de más fácil manejo y transportación, derivó en innovaciones tecnológicas que fueron muy notorias en los tamaños y el peso de los mismos. Así, por ejemplo, mientras que el Senator lanzado al mercado en 1982 pesaba 9,8 kilogramos, el Mobira Talkman pesaba menos de 5 kilogramos, esto es que, en un período de dos años se logró reducir el peso del teléfono a la mitad.
En 1987, Nokia introdujo un nuevo modelo, el Mobira Cityman que pesaba 800 gramos con la batería. Diez años más tarde, cuando fue introducido a los mercados internacionales el Nokia 3110, éste pesaba apenas 146 gramos con todo y batería.
Los costes de los teléfonos celulares también han disminuido. El Mobira Cityman tenía un precio, en 1987, de 24.000 marcos finlandeses (unos 3 726 dólares). Pese al alto coste, la demanda era tan alta que literalmente los clientes arrebataban el producto a los proveedores.
El Grupo Nokia fue lo suficientemente visionario para incluir estándares de calidad que hoy en día la mayor parte de los teléfonos celulares incorporan, por ejemplo, los datos que aparecen en la pequeña pantalla del artefacto, los colores de las cubiertas y los tonos de timbrado.
Debo aclarar que este artículo fue publicado en la
Wikipedia y que tuvo algunos retoques porque éste artículo se iba a hacer interminable, que ya de por sí es largo.